Venezuela es, después de Colombia, el país hispanohablante con más hombres transmitiendo, y a cualquier hora hay decenas conectados: es uno de los países donde más hay para elegir en español.
Venezolanos en cam, de Caracas a Maracaibo
Buena parte sale de estudios en Caracas, Valencia y Maracay, con buena luz, turnos largos y un modelo que sabe llevar la sala. El resto son chamos que transmiten desde su casa, con el ventilador de fondo y el celular en la mano. Todos están en Stripchat. Como son más de dos mil y los estudios cubren turnos, hay movimiento de mañana, tarde y noche, con el pico en la noche caraqueña, que en Madrid es madrugada y en Miami la misma hora o una menos. El chat va en venezolano, rápido, con «vale», «qué fino» y un «marico» en tono de pana, y pasa al inglés en cuanto entra alguien con propinas. Muchos venezolanos transmiten desde Colombia, Perú o Chile y siguen poniendo la bandera. El show público es gratis; lo privado se paga en tokens, que para ellos son dólares.
El vecino y rival de siempre está en gays colombianos; cruzando el Caribe, los gays dominicanos. Y todo el resto, en sexo gay en vivo.



